La crisis del hamster

1.42 am

Recién termino de trabajar. Bueno, terminar es una forma de decir: cuando trabajás por tu cuenta nunca se termina realmente. Desde que me despierto hasta que me logro dormir la máquina funciona, y seguramente entre sueños también, pero eso prefiero dejarselo al inconsciente.

Estoy en una de esas noches claves, esas en las que decidís para donde vas. Mas que decidir es elegir entre las miles de opciones que tenés y que, suponés, te van a llevar en alguna dirección, la dirección.

Desde que tengo memoria durante estas noche siempre fué igual, todo o nada, no hay puntos medios. ¿Pero por qué? ¿Con qué necesidad? Me dicen que baje un cambio, que los grises existen. Si, ya lo se, respondo. ¿Pero cual es la gracia? No tengo ganas. Siento que tengo la responsabildad conmigo misma de aprovechar el tiempo que me tocó lo máximo posible. Y así lo hago con todo, no puedo evitarlo. Me aburre la idea de un estado de confort medioso. ¿Cuál es la carrera? ¿A quién le querés ganar? A nadie. Para mi esto no es una carrera, porque no tiene fin, no hay meta ni ganadores, solo jugadores. Y creo, sé, que los jugadores son los que se mantienen corriendo. No quiero ser un espectador, me niego a ser un espectador. Nadie debería serlo.

Quiero escribir, busco mi computadora y la enciendo: actualización de windows, 5%. Me vuelvo loca. Me hago un té, 10%. Pienso en la idea de buscar lapiz y papel, me acuerdo de lo horrible que es mi letra y se me pasa. 30%, la ansiedad. Me palpita el cerebro, siento que el lóbulo frontal me quiere salir disparado. No lo culpo.

Intentaba explicarle a mis amigas como me sentía: ¿vieron alguna vez un hamster corriendo en una rueda? bueno, así. No se de donde sale esa energía pero necesito gastarla, hacer cosas, escribir, actuar, diseñar, viajar, amar, leer, mirar, ser. Todo el tiempo.

Se me hirvió el agua, 50%. Siento que el corazón me palpita mas rápido, quizás se me esté por bajar la presión. ¿Será esto un ataque de pánico? ¿Por qué insistimos en ponerle nombre a las ganas de Ser? depresión, pánico, ansiedad. No me diagnostiques, me da rabia. Por favor, te juro que hago lo mejor que puedo.

70%, me pregunto por qué no me compré una Mac, me dijeron que estas cosas no les pasan. La idea de que un conjunto de circuitos y placas funcione mejor que yo no me estimula. Me cuestiono mi lugar. ¿Qué hacés? escribís, vendes ropa, ¿das consejos? ¿Podés parar? No gracias, ya te dije que no quiero.

80%, reconozco mi estado de crisis y me reconforto. No es la primera vez que me pasa, miro retrospectivamente  y recuerdo que siempre salí mas o menos airosa. Te molesta algo, lo rompés y  se convierte en algo nuevo. Y así en ciclos, aunque no quita que en el impacto te vuele alguna astilla a los ojos. Riesgos que hoy elijo correr.
99%, necesito vomitarle a la pantalla y lo necesito ya. La idea del insomnio me otorga paciencia.

100%, hoja en blanco, catarata, alivio.

Mis amigas se ríen de la idea del hamster, y un poco que yo también. Me imagino corriendo en esa rueda eterna y sin objetivo aparente. Lo que ellas no entienden, y lo que yo me suelo olvidar, es que no corro solo para mantenerla en movimiento, sino que corro para tratar de romperla.

3.10 am

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